Como casi todos los días, hoy estuve con esha y tuve la suerte de que casi me cae un escupitajo suyo en la cara. Me acerqué a saludarla y me dijo: "Pero, carajo, ¿otra vez vos acá? Y entonces yo justo me agaché para hacerle una reverencia y ahí esha empezó a gritar: "Seguridad! Seguridad! Ya les dije lo que tienen que hacer con Sorna..." Y se ve que entre los alaridos se le escapó un cacho de saliva. Me cayó en el pelo. Fue como agua bendita. Nunca más me voy a lavar el pelo que ha sido bendecido por la saliva de Susanna. Sepanlon.
Después vinieron dos muchachos de uniforme y me agarraron uno de cada brazo. Yo medio que grité porque mi mamá me dijo que si un hombre te toca, por ahí quedás embarazada. Creo que estoy esperando mellizos. Bueno, los señores me arrastraron amablemente hasta afuera, pero en el camino pude manotear un carilina que todavía tenía, fresquito, un moco de esha.
Estoy en éxtasis.
Sorna
